La ingenuidad propia de las 7 décadas que carga sobre sus hombros y la necesidad de obtener unos pesos para que no le faltará el alimento diario lo tiene al filo de enfrentar un proceso legal por la venta clandestina de medicinas, por lo pronto vive en la incertidumbre por que no sabe que pasará con él, sin embargo, admite tener miedo y no tenerlo pero está dispuesto a afrontar las consecuencias de sus actos.
Raúl Chavira Acosta, de 71 años, desde hace tres comercializaba las medicinas que le donaban, en su vivienda, localizada en la colonia Linda Vista, con precios bastante accesibles que iban desde los 10 hasta los 30 pesos, no importando que fuera controlado o para un simple gripa, aunque dijo que desconocía el tema de los medicamentos, aún así los vendía por que era su única manera de obtener ingresos a pesar de que los que son contraindicados pueden causar la muerte.
El negocio del septuagenario terminó el pasado miércoles cuando Gobernación Municipal acudió hasta su vivienda, localizada en la calle 40 sur y aseguró 2 mil 172 cajas de pastillas, 573 frascos de diversas formulas médicas y 150 jeringas, todo quedó bajo resguardo del municipio, a la espera de dictamen de la Coespris.
Dijo desconocer si el producto que ofrecía era controlado, cuestión que le podría acarrear problema legales en los siguientes días, pero si reconoció que algunos estaban caducos y que sus consumidores eran de bajos recursos.
“Sí tengo miedo de que vayan a proceder legalmente, pero veremos que pasa”, finalizó.






