Autoridades policíacas hacen hincapié a la ciudadanía para protegerse de los casos de extorsión telefónica, aunque es sencillo contrarrestar a los delincuentes colgándoles el auricular, la intimidación es el factor para que sus víctimas “caigan”, para ello se da a conocer la manera de evitarla.
-Marcan al número de la casa (quizás tomando el número del directorio telefónico al azar).
-Mediante engaños y voz intimidante obtienen datos de familia, trabajo, escuelas, ingresos y número de teléfonos celulares.
-Días después se comunican y usando los datos recabados amenazan a sus víctimas y las intimidan con lastimar a sus familiares o su patrimonio.
Le exigen hacer un depósito en ese mismo momento a través de Elektra o Coppel, ya que estos envíos no pueden ser rastreados de inmediato por las autoridades.
-A la víctima en todo momento se le mantiene en la línea, lo que da oportunidad a que los delincuentes obtengan el efectivo antes de que las autoridades investiguen y den con su paradero.
¿Qué hacer?
Lo principal es que los integrantes de la familia y trabajadores a su cargo no proporcionen datos a nadie a través de llamadas telefónicas, pues es utilizado el argumento de una tarjeta de crédito o algún otro beneficio.
-Al recibir una llamada en el celular, verificar el identificador de llamadas y no contestar aquellos números que resulten desconocidos o con Lada foránea y en caso de no contar con ello cuelgue si la voz es de una persona desconocida.
-En caso de contestar y recibir amenazas, colgar de inmediato y dar parte a la policía.






